Reseña Orissa en Universo La Maga

01.09.2016

"Alberto Rueda: uno de los imprescindibles de la nueva literatura histórica en España."

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  • Alberto Rueda ha reunido en un solo volumen las partes I y II de su saga "Orissa".
  • Un viaje apasionante a la India colonial, con un universo de personajes trabajados al milímetro y un gran esfuerzo de documentación detrás.
  • Es una edición especial cuyos beneficios irán destinados íntegramente al centro ocupacional Miguel Montalvo de Madrid.

Una mala noche, Nagesh terminaba de perderlo todo. Su vida no había sido fácil: su madre había muerto tras dar a luz y ser criado solo por su padre fue muy duro. Sin embargo, esa noche en que unos desconocidos prendían fuego a su cabaña y su padre perecía en el fuego, la infancia de Nagesh (que hacía tiempo había comenzado a desvanecerse) se terminó de marchitar.

Estamos ante la nueva novela de Alberto Rueda, "Orissa", una novela histórica capaz tanto de narrar tremendas aventuras como de retratar la vida en la India de principios del siglo XX.

Junto a Nagesh, su protagonista, y un puñado de personajes inolvidables, nos sumergiremos en esa turbulenta época del país así como en las tradiciones y reglas de aquella sociedad. Una historia de pasión, de viajes, de odios, de intrigas... Todo ello, ambientado en la exótica India y en sus duras condiciones de vida.

Una mala noche, Nagesh terminaba de perderlo todo. Tras perder a su madre, unos desconocidos prendían fuego a su cabaña y su padre perecía en el fuego

El estado de Orissa

Nos encontramos en Orissa, un estado real de la India situado en la costa este de la península, en la Bahía de Bengala, a comienzos del siglo XX, con casi ya cinco décadas de ocupación inglesa.

Atrás había quedado la "Primera guerra de independencia india" o "Motín cipayo", en 1857, y si bien la beligerancia de momento no se volvía a producir, también es cierto que la convivencia entre religiones era cada vez más difícil. Si el cristianismo victoriano había gobernado con mano dura durante décadas, en 1900 su hegemonía dejaba mucho que desear frente al hinduismo o el islamismo.

"Orissa", una novela histórica capaz tanto de narrar tremendas aventuras como de retratar la vida en la India de principios del siglo XX

Las castas sociales del brahmanismo

En el brahmanismo indio, la sociedad se dividía en varnas (castas o estratos sociales) entre los que había una relación de superioridad y entre los que se prohibía socialmente la mezcla de parentescos. Hasta tal punto esa diferencia provenía de hechos raciales que varna significa "color". El hinduismo había debilitado en cierta manera el carácter férreo de esta segregación racial y social, pero en la sociedad de Orissa de 1900 las diferencias sociales aún eran notorias y absolutas.

Por un lado, podíamos encontrar la casta de los Brāhmanes, la casta superior, compuesta por intelectuales: sacerdotes, maestros y académicos (estaba asociada al color blanco de los arios).

Por otro lado, la casta de los Kshatríyas, que se componía por políticos y militares (simbolizados por el color rojo) y la casta de los Vaisyas (comerciantes, artesanos y agroganaderos cuyo signo era el color amarillo) cerraban las tres castas claras. Tras ellas, estaban los Shudrás: esclavos, siervos y obreros, simbolizados por el color negro.

Por debajo de todos ellos, estaban los que ni siquiera tenían casta: los dalits (también denominados parias, chandalas o intocables). Les estaba prohibido incluso beber de las mismas fuentes de agua que las demás castas.

En este contexto, un huérfano como Nagesh, un intocable (es decir, un paria), estaba siendo condenado a la mendicidad y la delincuencia. Su vida no hubiese sido nada sencilla de no haber sido recogido por los monjes de la abadía. No es que en el monasterio la vida que le esperaría fuese a ser pura alegría, pero al menos se libraría de ser carne de prisión.

Así que, después de vivir su corta vida bajo las reglas del hinduismo, va a tener que, en mayor o menor grado, sumergirse en el cristianismo si quiere sobrevivir.

Un huérfano como Nagesh, un intocable (es decir, un paria), estaba siendo condenado a la mendicidad y la delincuencia.

Una abadía que esconde muchos secretos

En el monasterio, Nagesh encuentra una vida muy distinta a la que había conocido. Allí es tratado como un novicio, no como un paria, y aunque conoce los objetivos evangelizadores del abad superior, monseñor Dumont, se concentra en lograr encajar dentro de la convivencia y, sobre todo, avanzar en su nuevo aprendizaje: la carpintería.

En el monasterio, Nagesh encuentra una vida muy distinta a la que había conocido.

Alberto Rueda nos mostrará de una manera documentada, rica y apasionante los detalles de la vida en la abadía, así como a unos monjes muy dispares tanto en su talante como en el modo que tienen de entender el cristianismo. Conoceremos a Anuj (el joven novicio del obispo), al hermano Alfred (excelente carpintero), al hermano Zakkary (del que se sospechaba que había estado casado con una bailarina de cabaret), al hermano Saravanan (encargado de las traducciones)...

Integrantes de un monasterio que no pasa sus horas mejores. La competencia de otras religiones (y la impopularidad del propio monseñor Dumont) ha hecho que el poder del cristianismo se merme considerablemente en la región y, con ello, las arcas de la abadía. Juntos se afanan en volver a ser capaces de sufragar su humilde vida, y Nagesh pone todo su empeño en contribuir a ello.

La competencia de otras religiones (y la impopularidad del monseñor Dumont) ha hecho que el poder del cristianismo se merme considerablemente en la región.

El extraño monseñor Dumont

Sin embargo, con el paso del tiempo la relación con padre Dumont no mejora. Su carácter, a veces autoritario y a veces críptico, hará que Nagesh no siempre sepa cómo actuar. En el día del cumpleaños del padre Dumont, Nagesh le regala un bastón con una cabeza de serpiente en el mango (fruto de sus progresos como carpintero) que, sin embargo, al obispo no le hace ninguna gracia. Por otra parte, el anciano sacerdote tiene un baúl que es una obra de arte de la carpintería y que, sin embargo, no permite ver a Nagesh (quien, además, descubrirá que la llave que lo abre es un singular objeto).

También es cierto que su carácter joven y curioso le harán investigar más allá de los límites, y sin quererlo indagará donde no debe. Pronto se convertirá en un ser algo molesto para el padre Dumont.

Así, cuando una noche alguien mata al ganado del que se abastece la abadía para lograr mantener su economía a flote, contra todo pronóstico Nagesh es señalado como el posible culpable. Si unimos este hecho a que Nagesh descubre unos extraños huesos cerca de la abadía y que descubre algo terrible sobre la relación de Dumont y su familia, le llevarán a pensar cada vez más en la vida que hay más allá de los muros.

Shefali, un amor fuera de su alcance

De esta manera conocerá a una bella muchacha, Shefali, vendedora de flores, de la casta Vaisyas, de la que se enamorará perdidamente. Aunque ella está prometida en un matrimonio de conveniencia (en cuanto sus padres reúnan el dinero de la dote se casará con un joven minero), Nagesh cree que debe apostarlo todo por ella.

Sin saberlo, el destino depara para él una agridulce noticia: pronto el joven minero fallece y los padres de Shefali terminarán viendo con buenos ojos la boda entre su hija y Nagesh, a cambio de hacerlo siguiendo el ritual hindú.

Una vida dura para la infancia, que se veía obligada a sobrevivir como podía y a veces ni eso.

Los personajes de Orissa

Por otro lado, conoceremos a Shaana, que fue vendida por su madre siendo niña y ahora se encuentra esclavizada y obligada a prostituirse. Conoceremos a Narayan, que es acusado injustamente de ladrón y encarcelado y torturado durante más de dos años. Conoceremos también a Shalim, que malvive comerciando y haciendo trueques.

Una vida dura para la infancia, que se veía obligada a sobrevivir como podía y a veces ni eso. Ninguno de ellos saben hasta qué punto sus vidas convergerán orprendentemente con la de Nagesh.

Por otro lado, conoceremos al gobernador lord William Britton, cuyo título es autoadjudicado y cuya moralidad deja mucho que desear. Tiene miras muy altas, y en su estrategia de ascenso va a necesitar a alguien tan maquiavélico como monseñor Dumont; sólo hace falta algo con lo que convencerlo... La lucha por la hegemonía de las religiones y la desestabilización social, sin duda, se convertirán en poderosas armas; aunque, sin saberlo, quizás esté metiendo al enemigo en su propia casa.

También conoceremos la verdadera historia de Nagesh, cuyo nombre significa Señor de las Serpientes. Parece ser que monseñor Dumont no le contó toda la verdad sobre su nacimiento ni sobre la muerte de su madre, algo que Nagesh termina descubriendo. Su sed de venganza contra el inmoral padre Dumont crece por momentos.

La lucha por la hegemonía de las religiones y la desestabilización social, sin duda, se convertirán en poderosas armas.

Entregar una carta en Darjeeling

Cuando monseñor Dumont conoce los planes de boda Nagesh y Shefali, monta en cólera. Sin embargo, le pide un favor para saldar la deuda por haberse hecho cargo de él siendo niño. Nagesh es reticente a ello, pero terminará aceptando con tal de lograr la paciencia suficiente con la que cocinar su venganza. Tendrá que viajar a Darjeeling y entregar personalmente una carta al cónsul.

Nagesh desconoce hasta qué punto todo es falso. Cómo este favor implica sellar su destino y, lo que es más importante, ser una pieza más de ajedrez para el ladino Dumont. Sus intereses están por encima de la vida de cualquiera y, como veremos, tendrá más de una oportunidad para demostrarlo.

Nagesh verá cómo en un abrir y cerrar los ojos pierde todo lo conseguido y se ve inmerso en un terrible infierno del que no será nada fácil escapar.

La novela de Alberto Rueda nos permite adentrarnos en la historia de la colonización inglesa de la India, las particularidades sociales y religiosas...

Una novela histórica que no deja aliento

Orissa está escrita con un lenguaje rico y una narrativa tremendamente eufónica, clara e ilustrativa. La novela de Alberto Rueda nos permite adentrarnos en la historia de la colonización inglesa de la India, las particularidades sociales y religiosas...

Una vida dura para los desposeídos, para aquellos que no tenían hueco en la sociedad y, en especial, para la infancia.

Esta obra retrata con tremenda lucidez además los diversos intereses centrados en la península (recordemos que la ocupación inglesa fue la primera de la historia realizada por una empresa comercial -la Compañía Británica de las Indias Orientales- y no por un gobierno en sí mismo).

Profunda y minuciosamente trabajada (su etapa de documentación y escritura duró 8 años), el autor es capaz de construir un relato lleno de acción y a la vez reflexión, con una trama ágil que al mismo tiempo hace volar la imaginación. Sus capítulos son breves y cuando terminas uno de ellos no puedes evitar comenzar el siguiente, por lo que leerás sus páginas casi sin aliento, deseando saber qué va a ser de Nagesh, de Shaana, de Narayan, de Shalim...

Sus personajes están excelentemente construidos, tanto en su psicología como en el trato narrativo que cada uno merece. Si bien el narrador se diría que es omnisciente, la habilidad de Alberto Rueda permite que se mantengan ocultas al lector piezas clave de la trama que después irá desvelando con un magistral sentido de la oportunidad.

Es una edición especial cuyos beneficios irán destinados íntegramente al centro ocupacional Miguel Montalvo de Madrid.

Una edición especial que reúne las dos primeras partes de Orissa

En la presente edición podemos encontrar reunidas la parte I y II de "Orissa", y tengo que decir además que es algo que he agradecido tremendamente. Me hubiese costado mucho esperar a leer la segunda parte si no estuviese a continuación, pues la narración en la primera parte se queda detenida en un punto muy emocionante de la acción. Sentimos en nuestro pellejo lo difícil que es alcanzar la felicidad para un paria como Nagesh.

Es una edición especial cuyos beneficios irán destinados íntegramente al centro ocupacional Miguel Montalvo de Madrid. Así sus ventas ayudarán a estos alumnos a seguir creciendo como individuos al mismo tiempo que desarrollan toda su creatividad.

Tengo que decirlo, después de terminar la segunda parte de Orissa, ya estoy esperando con ganas la nueva novela de Alberto Rueda. Uno de los imprescindibles de la nueva literatura histórica en España.

Autora de la reseña: Rosa Yaguas