Entrevista: Tregolam

26.07.2017

Buenos días, Alberto. Hale-Bopp, tu nueva novela, es una historia de ciencia ficción en la que un suceso apocalíptico se mezcla con el espionaje y la conspiración. ¿De dónde surgió la idea? ¿Qué mensaje has querido transmitir?

¡Hola! La verdad es que en la consecución de esta novela han confluido varias ideas. En primer lugar, se cumplen veinte años de la visita del cometa Hale-Bopp y me apetecía rendirle un pequeño homenaje, pues fue un fenómeno astrológico muy interesante y complejo. Por otro lado, me gusta mucho la ciencia ficción enfocada a cómo la nueva tecnología influye en el comportamiento de las personas, tanto para bien como para mal. Digamos que en base a estos dos puntos fundamentales fui construyendo la historia que recoge la novela.

Siguiendo con esta miscelánea de temas y géneros, en Hale-Bopp hay múltiples tramas, a cuál más inquietante. ¿Cómo fue construir una novela con tantos elementos y tan complejos? ¿Qué te resultó más duro y qué fue lo más fácil a la hora de escribir?

Hay muchos elementos distintos y, como bien dices, muy complejos: música, psicología, ciberseguridad, astrología... Pero no quise entrar en demasiada profundidad en ninguno de ellos para no aburrir al lector ni sacarlo de la historia. Quería que la trama fluyese a buen ritmo de principio a fin. En ese sentido, para mí también fue muy placentera la escritura.

Para realizar una novela de estas dimensiones, hay que conocer bien el género y asentar una base sólida que dé sentido a todo lo que va a desarrollarse. ¿En qué te has inspirado o cuáles son tus autores de referencia?

Me encanta la ciencia ficción, aunque quizá Hale-Bopp no sea una novela al uso dentro del género, así que no sabría identificar una influencia clara en su argumento. Para que la gente se haga una idea, tal vez fuese un buen guion para un capítulo de la serie Black Mirror. Dentro de los muchos autores que me inspiran en este género, se encuentran Arthur C. Clare, Orson Scott Card y, cómo no, Isaac Asimov.

En la vida de Daniela Palmer, la protagonista, aparece un ciberdelincuente que también tendrá gran peso en la historia. ¿Qué tipo de complicaciones surgieron al esbozar estos personajes? ¿Cómo encontraste el equilibrio para que un personaje secundario con tanta fuerza no pisara a la figura principal?

Tuve que contenerlo bastante, pues veía que, efectivamente, cada vez iba queriendo tomar más y más protagonismo, y yo lo concebía como un personaje introvertido y reservado. De todos modos, creo que un buen secundario adquiere ese estatus cuando en cualquier momento puede convertirse en protagonista y, en este caso, Daniela Palmer y Omar Tebbetts consiguen complementarse sin llegar a caer en los tópicos habituales.

Con Hale-Bopp, sacas a debate las posibles consecuencias de las investigaciones científicas. ¿Todo vale en una supuesta mejora de la calidad de vida?

No, si todo valiese, ya estaríamos muy por delante en lo tecnológico y muy por detrás en lo humano. Pienso que con cada comida es necesaria una buena digestión y conceptos como «calidad de vida» no son más que abstracciones subjetivas. Para unos, calidad de vida es tener cincuenta canales más en su televisor o un aparato en la muñeca que les diga la cantidad de azúcar consumida esta mañana. Para otros, es simplemente tumbarse en una hamaca entre dos cocoteros al atardecer. Si te fijas, llevamos toda la vida plagando nuestro entorno de elementos tecnológicos que supuestamente harían nuestra vida más sencilla. Pero, con cada sencillez, llega otra nueva complejidad y no nos damos cuenta de que hemos caído en una espiral de la que nunca conseguiremos salir.

Siguiendo con las investigaciones, ¿te has basado en estudios y noticias reales que te hayan ayudado a escribir esta historia? ¿Qué proceso de documentación has realizado?

Sí, en algunos aspectos. Quien conozca un poco la historia en torno al cometa Hale-Bopp se dará cuenta de que mucho de lo que se cuenta en la historia es cierto. También otros sucesos que van aconteciendo, que no quiero desvelar para no estropear las sorpresas, están basados en hechos reales. La documentación se ha basado en artículos divulgativos y noticias relacionadas.

Orissa, tu primera novela publicada, se acerca más hacia la fantasía, mientras que Hale-Bopp se enmarca en la ciencia ficción. A parte de esta diferencia de género, ¿qué podemos encontrar en la nueva novela que en la anterior no?

Más dinamismo y concreción. Orissa es un largo recorrido, una aventura para degustar lentamente, sin prisa, llena de recovecos a explorar. En cambio, Hale-Bopp es más directa, una obra para disfrutar durante un fin de semana y quedarse con ganas de más. No obstante, ambas son dos caras de una misma moneda.

¿Qué elementos crees que debe tener una novela de ciencia ficción de éxito?

Ojalá lo supiese, pero, como en cualquier otro género o ámbito, el factor que determina el éxito es muchas veces un misterio. Intuyo que para conectar con el público amante de la ciencia ficción hay que exponer una historia alucinante a la vez que verosímil y hacerle partícipe de la misma, para que, nada más terminar la lectura, se diga en voz alta: «¡Cómo me gustaría vivir eso de verdad!». Pero hasta los grandes autores han alternado éxitos con fracasos, así que supongo que no existe ninguna fórmula exacta.

¿Tuviste algún momento de bloqueo escribiendo Hale-Bopp? ¿Cómo lo solucionas esos momentos de crisis creativa?

Nada grave, aunque descarté unas cuantas páginas en la primera revisión y retorcí el argumento unas cuantas veces. La ventaja que tengo es que, para ponerme a trabajar en una historia, debo tener claro el principio y el final, y solo entonces empiezo a navegar desde un punto a otro. Saber dónde está el destino me ayuda mucho a evitar los bloqueos, aunque en muchas ocasiones haya momentos de incertidumbre de una estación a otra. En ellos, trato de buscar cuál sería la mejor transición que como lector me gustaría encontrarme y los plasmo.

¿En qué proyectos estás inmerso? ¿Qué será lo próximo que podremos leer?

Tengo dos o tres ideas en mente que me apetece explorar, pero todavía es muy pronto para decidir... Les daré unas cuantas vueltas a ver si se aclaran, pero seguramente orbiten también entre la fantasía y la ciencia ficción. Si todo va bien, la elegida estará lista el año que viene.

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